sábado, 17 de junio de 2017

Estados Unidos y el laberinto centroamericano

Los Estados Unidos no saben qué hacer con Centroamérica. Es para ellos como una papa caliente. Mejor dicho, solo saben hacer cosas que le dicta su estrecha mente de empresario avorazado que quiere sacar provecho económico de todo, en cualquier lugar, a toda hora.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

El vicepresidente Mike Pence (en primer plano, al centro),
se reunió con representantes de gobiernos de
México y Centroamérica en Miami.
Hace tres años se asustaron cuando decenas de miles de niños centroamericanos se fueron solos hasta sus fronteras y les crearon un embrollo para el que no estaban preparados. El entonces grácil presidente de la nación más poderosa del mundo, Barak Obama, ideó un plan para que esto no volviera a suceder y le llamó, rimbombantemente, Plan Alianza para la Prosperidad en Centroamérica.

Fijémonos dónde está Fidel, ahí hay que estar

La historia de las diferencias entre las múltiples posiciones de izquierda en América Latina es mucho más larga y dolorosa que una simple carta firmada por un grupo de intelectuales más o menos famosos, más o menos activos, más o menos participativos; es la historia de confrontaciones terribles de las cuáles siempre sale avante el enemigo común, que se solaza con tales diatribas para terminar utilizándolas a su favor.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Recuerdo tiempos de la Unidad Popular en Chile, en el que llegaron momentos tales de confrontación, que la principal preocupación entre los militantes de los partidos de la Unidad Popular era cuánta responsabilidad le cabía al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) en la difícil situación creada, que a la postre devino en el golpe de Estado contra Salvador Allende y todo lo que sabemos como consecuencia, lo cual, entre otras cosas significó la destrucción de la izquierda como opción política en Chile, hasta hoy. Por cierto, tales debates se prolongaron como centro de discusión, después del 11 de septiembre de 1973 y durante años continuó estando en el eje de la formación política de muchos cuadros.

La integración en América Latina

Una integración desde el capitalismo, dirigida tanto por las clases dirigentes latinoamericanas vernáculas como por Washington, no sirve para el mejoramiento real de las mayorías explotadas.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

El siglo XXI: un nuevo tiempo

Estos últimos años hemos asistido a una época de neoliberalismo feroz y retroceso de conquistas por parte del movimiento de los trabajadores en todo el mundo. Caídos el muro de Berlín y el bloque socialista de Europa, el campo popular aún no termina de salir de su estado de shock; las izquierdas no encontramos claridad, proyectos claros que movilicen a las masas. Pareciera que la derecha, el gran capital, al menos de momento, tiene ganado este asalto del combate.

¿Amenazas terroristas al Canal de Panamá?

El narcotráfico y el terrorismo son los argumentos preferidos de los guerreristas norteamericanos para justificar sus intervenciones en el extranjero.

Olmedo Beluche / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

A la memoria de Jorge Camacho,
Mártir de la lucha por la soberanía

No habían pasado ni un par de días desde que se anunció que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibiría en visita oficial a su homólogo panameño, Juan C. Varela, cuando el Departamento de Justicia hacía pública la noticia de la aprehensión de dos supuestos terroristas que habían estudiado blancos para ataques en Panamá, incluyendo el canal. ¿Existe una relación casual o causal entre ambas noticias?

Según la noticia, dos miembros de Hezbolá habrían sido detenidos en Estados Unidos, Samer el Debek y Alí Kourani. Supuestamente el primero, habría estado en Panamá y estudiado las embajadas de Norteamérica e Israel, así como instalaciones del canal, para planear futuros ataques. Pero hay confusión en la noticia, pues la cancillería panameña se apresuró a aclarar que las autoridades de EE UU alertaron en julio de 2014 sobre la posible llegada de Debek, sin embargo, “ni entonces ni después se registró entrada al país de ninguno de los dos ciudadanos” (La Prensa, 9/6/17).

Terrorismo hecho en ‘Lower’ Manhattan

¿Qué persigue EEUU con el arresto de dos libaneses que asocia con actividades “terroristas” en Panamá? Además, apenas 10 días antes del viaje del presidente Juan C. Varela a la Casa Blanca para entrevistarse con Donald Trump.

Marco A. Gandásegui, hijo / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Cada cierto tiempo, los aparatos de inteligencia gubernamentales de EEUU se acuerdan de Panamá y comienzan a agitar consignas desde sus fiscalías en Nueva York o Miami. La situación más reciente se refiere a la detención de dos personas por órdenes de la fiscalía del Distrito Sur de Manhattan (en Nueva York) acusadas de visitar la ciudad de Panamá en  2011 o 2012 para espiar a las embajadas de EEUU e Israel, así como el Canal de Panamá. El caso se pone mucho más grave ya que los acusados son asociados con Hezbola, declarado por EEUU como enemigo y - como consecuencia - grupo terrorista. Hezbola fue creado por el Líbano a fines del siglo pasado como fuerza paramilitar para liberar a la zona sur de ese país de la ocupación israelí. En la actualidad, trabaja junto con el ejército del Líbano y otros grupos armados contra las incursiones periódicas israelíes.

Guatemala: Hasta siempre Carlos Orantes Tróccoli

Fue Carlos un dirigente agudo y totalmente entregado. Fiel producto del movimiento comunista de la época, supo advertir el cambio de época. Al mismo tiempo le quedó de esos años una vocación por la discreción y la invisibilidad.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

El intelectual maya Máximo Ba Tiul me envió el pasado 9 de junio de 2017 un obituario por medio del cual supe de la dolorosa noticia de la muerte de Carlos Orantes Tróccoli. Carlos en los últimos tiempos fue académico en la Universidad de San Carlos de Guatemala y posteriormente en la Universidad Rafael Landívar.  Pero buena parte de su vida fue un abnegado revolucionario de la clandestinidad en las filas del Partido Guatemalteco del Trabajo. Formó parte de la generación revolucionaria de la década de los sesenta del siglo XX que se enfrentó a la dictadura militar en el contexto del primer ciclo guerrillero y posteriormente fue de los sobrevivientes que continuó la lucha en el contexto del segundo ciclo insurgente. Fue amigo, condiscípulo y camarada de mis padres, Carlos y Edna, en la Facultad de Humanidades en los años sesenta del siglo XX. Juntos fundaron la Asociación Pro Retorno al Humanismo (APRAH) la organización estudiantil que dirigió durante muchos años la Asociación de Estudiantes de Humanidades (AEH). Mi padre fue presidente de la AEH en la coyuntura crucial de las jornadas pre-insurreccionales de marzo y abril de 1962 y luego estarían en el mismo cargo el inolvidable Mario Botzoc Hércules y luego el propio Carlos Orantes Tróccoli quien además posteriormente fue presidente de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU).

Guatemala: de la resistencia a la rebeldía

Decimos que estamos en resistencia, pero cerca de nosotros está la hidroeléctrica, la minería, la palma africana.  Decimos que estamos en resistencia, pero siempre estamos enviando memoriales a las instituciones del Estado.  Los abogados y otros dizque profesionales, siempre nos llevan a las instituciones del Estado a presentar memoriales, comunicados, amparos.  Nos llevan a respetar a la institución, a este Estado que nos sigue matando. 

Kajkoj Máximo Ba Tiul[1] / Para Con Nuestra América*

¿Cuándo pasaremos de la resistencia a la rebeldía?  El paso es difícil.  Puede ser un paso pequeño, porque se supone que la resistencia fue fruto de la organización y de la formación.  Pero cuando este último se dio a gotas, sin que estas fueran duras, consistentes y conscientes, el paso será mucho más ancho.  Tendrán que pasar más cosas para alcanzarla. La rebeldía, es la que nos llevará a desbaratar la restauración conservadora.  La rebeldía, nos va a llevar a salirnos del clóset o del escaparate.  Digo esto, porque seguimos hablando que este Estado no sirve, es discriminador, racista, patriarcal, homofóbico, misógino, etc., pero seguimos pidiéndole que su gobierno legisle para nosotros, que nos incluya, que nos dé migajas, y avalamos sus propuestas pensadas “hacia nosotros” y no con nosotros.

Un intelectual revolucionario

Fernando Martínez Heredia, muerto esta semana en La Habana, fue el  intelectual más importante de la Revolución Cubana. Su trayectoria, su obra, su actuación en Cuba y en toda América latina, han hecho de él y de sus ideas, una presencia insustituible en la lucha de ideas.

Emir Sader / Página12

Fernando dirigió la revista Pensamiento Crítico, la más importante del continente en los años 1960, que hacía llegar a Cuba y a muchísimos países de América Latina lo más nuevo y relevante que producía la nueva izquierda mundial. Se mezclaban textos del Che, discursos de Fidel, con artículos de Ernst Mandel, de Althusser, de líderes de la izquierda latinoamericana, junto a la reediccion de textos clásicos del marxismo.

Mas adelante Fernando fue un activo participante del Centro de Estudios de América (CEA), que reagrupó lo mejor y lo más importante de la intelectualidad cubana, publicando textos determinantes para entender la realidad cubana y de todo el continente.

La Revolución Cubana en el siglo XXI

En la madrugada de este lunes 12 de junio falleció Fernando Martínez Heredia, profesor, ensayista e historiador cubano y uno de los principales pensadores latinoamericanos. A modo de homenaje, Rebelion publicó por primera vez online el artículo que enviara en marzo pasado para el libro “América Latina. Huellas y retos del ciclo progresista”, compilado por Pablo Solana y Gerardo Szalkowicz y editado por Sudestada en Argentina y La Fogata en Colombia. Allí elabora un agudo análisis de la etapa y los desafíos que atraviesa el proceso cubano en el marco del escenario continental. 

Fernando Martínez Heredia / Rebelion

Fernando Martínez Heredia (1939-2017)
Como todos saben, Cuba es un país realmente singular. Solo mencionaré los cambios colosales de la vida de las personas, las relaciones sociales y las instituciones generadas por el proceso revolucionario, conquistadas y desarrolladas con la participación decisiva de las mayorías, codificadas por las leyes y convertidas en costumbres. El consenso por parte de las mayorías de que el poder político ha gozado durante más de medio siglo tiene bases muy firmes en el imperio de la justicia social, la redistribución sistemática de la riqueza del país en beneficio de esas mayorías, la identificación general del gobierno como servidor de los altos fines de la sociedad y administrador honesto -y no como una sucesión de grupos corrompidos que medran, engañan y lucran- y la defensa intransigente de la soberanía nacional plena.

50 verdades sobre Ernesto “Che” Guevara

El “guerrillero heroico” cubano-argentino perdura en la memoria colectiva como símbolo de resistencia a la opresión.

Salim Lamrani / Especial para Con Nuestra América
Desde La Réunion

El Che ante la Asamblea General de la ONU, 1964.
1. Ernesto Guevara nació el 14 de junio de 1928 en Rosario, Argentina, en el seno de una familia de cinco hijos. Sus padres Ernesto Guevara Lynch y Celia de la Serna forman parte de la clase acomodada y aristocrática.

2. Con dos años, el joven Guevara sufre su primera crisis de asma, enfermedad que lo acompañaría toda su vida y forjaría su voluntad a toda prueba. Su familia se instala en Córdoba y luego en Alta Gracia donde el clima es más propicio. Guevara pasaría 17 años de su vida allí, hasta 1947.

La vuelta del 'Che' Guevara

La actualidad del ‘Che’ va mucho más allá, pues su mente abierta y su espíritu fraternal tienen valor permanente como fuente de enseñanza e inspiración para los revolucionarios de cualquier latitud, especialmente desde que colapsó en los años 90 el llamado ‘mundo socialista’, que encabezó la hoy inexistente Unión Soviética.

Jaime Galarza / El Telégrafo

El 14 de junio de 1928 nació en Rosario, Argentina, Ernesto Guevara de la Serna, conocido en la historia y la leyenda como el ‘Che’. Hoy cumpliría 89 años, pero su vida fue brutalmente cortada en Bolivia el 9 de octubre de 1967 por orden de la CIA. Y es que el imperialismo norteamericano le odiaba y temía como al más peligroso enemigo. Sabía que su voz y su ejemplo de rebelde tenaz y guerrillero indomable levantaban multitudes en los cinco continentes. Los pobres de la tierra, los humillados y ofendidos tenían en él su abanderado; para los jóvenes era la esperanza, el símbolo del Hombre del Siglo XXI. Como lo proclamaba: “No hay fronteras en esta lucha a muerte (contra el capitalismo salvaje y la guerra), no podemos permanecer indiferentes frente a lo que sucede en cualquier parte del mundo”.

Ecuador: un paso adelante para no ir dos atrás

Entre 1979-2017 Ecuador ha vivido la etapa más larga de regímenes constitucionales, un proceso que contrasta con el pasado, cuando el país tuvo una historia similar al conjunto de América Latina, con oleadas de constitucionalismo, dictaduras, caudillos o revoluciones.

Juan J. Paz y Miño Cepeda / Firmas Selectas de Prensa Latina

La Revolución Ciudadana bajo la presidencia de Rafael Correa (2007-2017) no sólo forma parte de esta singular etapa, sino que surgió bajo una serie de contextos.

Después de las décadas “desarrollistas” de 1960 y 1970 y tras las dictaduras petroleras de esta última, el retorno a la democracia institucional parecía fortalecer una tendencia progresista; pero la crisis de la deuda externa desde 1981/82, seguida del progresivo e indetenible avance del modelo empresarial/neoliberal de economía, liquidaron el ascenso social.

Brasil: La fuerza política de la esperanza ante la situación actual

Vivimos tiempos de gran desamparo social. Se ha producido una especie de terremoto, esta vez no provocado por la naturaleza sino por la propia política.

Leonardo Boff / Servicios Koinonia

Hubo un golpe de clase de los adinerados, amenazados en sus privilegios por los beneficiados por las políticas sociales de los gobiernos del PT, que los llevó a ocupar lugares de los que antes estaban excluidos. Para ello usaron el parlamento, como en 1964 los militares. La destitución de la presidenta Dilma, democráticamente elegida, sirvió a los propósitos de estas élites económicas (el 0,05% de la población según el IPEA), lo cual implicaba ocupar los aparatos del Estado y garantizar así su status histórico-social hecho a base de privilegios y de negocios turbios. Habiendo naturalizado la corrupción, no tuvieron escrúpulos en modificar la constitución e introducir reformas que eliminaron derechos de los trabajadores y modificaron profundamente los beneficios de la Seguridad Social.

Temer autosecuestrado en el Planalto: la solución está en la calle

La profundidad de la crisis significa que el país ha perdido sus referentes y transita en un vuelo ciego sin saber cuál es el destino, con instituciones que funcionan solamente en beneficio de las clases poderosas, del llamado poder fáctico, imponiendo reformas sociales que implican la quita de derechos y el desconocimiento de reformas históricas en beneficio de las grandes mayorías.

Aram Aharonian / ALAI

Michel Temer, presidente de Brasil.
La resistencia de Michel Temer en el sillón presidencial se explica principalmente por la falta de repuesto, que conduzca una transición hasta las previstas elecciones presidenciales de octubre de 2018. La falta de líderes políticos con credibilidad para obtener algún consenso parece otro subproducto de la corrupción sistémica que dominó la política brasileña, como forma de mantención del poder en manos de viejos dirigentes partidarios, sofocando cualquier renovación.

sábado, 10 de junio de 2017

Crisis civilizatoria y posneoliberalismo en América Latina

La discusión sobre la pertinencia o no de las alternativas al neoliberalismo que se han erigido en América Latina deben discutirse en este contexto límite al que estamos llegando. No hacerlo es una irresponsabilidad.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Utilizo para titular este artículo el subtítulo de un libro que publicamos en el 2015 Andrés Mora y quien esto escribe. El título es Buscando el futuro, y es producto de una investigación que realizamos en el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional de Costa Rica entre los años 2011 y 2012.

Vincular los dos conceptos, el de crisis civilizatoria y el de posneoliberalismo, nos parece crucial; en primer lugar, porque América Latina ha sido el escenario más relevante en los últimos veinte años de las búsquedas de alternativas a la expresión actual del capitalismo, que hemos denominado neoliberalismo.

Venezuela y nuestra América: El juego en que andamos

El desafío que el chavismo y el proceso bolivariano plantearon a la derecha venezolana y regional despertó fantasmas y demonios que ahora se manifiestan en toda su perversa dimensión: el odio de clases, el racismo, la xenofobia, el fascismo y el anticomunismo redivivos.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

“Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte”.
Juan Gelman.
El juego en que andamos.

Si los años noventa del pasado siglo fueron los de la resistencia y la recomposición del tejido, en medio de la deriva ideológica que supuso el derrumbe del llamado socialismo histórico, las dos primeras décadas del siglo XXI tendrán que ser reconocidas como las de una transformación democrática –popular, participativa, incluyente y solidaria- sin referentes similares en la historia de América Latina. En este proceso, cuyo cariz bolivariano y martiano es innegable, han sido determinantes las contribuciones de los nuevos movimientos sociales, de los pueblos indígenas y de partidos y organizaciones política, como el por ejemplo el Foro de Sao Paulo, que lograron articular empeños e impulsar proyectos de futuro común para la región.

Venezuela en la encrucijada final, o de cómo ciertos intelectuales allanan el camino de la contrarrevolución

Resulta realmente sorprendente que ante un escenario de posibilidad inminente de intervención norteamericana en Venezuela todavía no pueda entenderse que lo fundamental de la etapa es cerrar filas en defensa de la Revolución Bolivariana. ¿Esto implica desconocer y desechar toda crítica al Gobierno venezolano? En absoluto; por supuesto que no.

Nicolás San Marco / Especial para Con Nuestra América
Desde Buenos Aires, Argentina

“Eso es, precisamente, lo que hacen nuestros ‘izquierdistas’, blandir una espada de cartón”, Lenin

Atilio Borón y Nicolás Maduro.
A lo largo del mayo pasado e inicios de este mes, se han ido sucediendo una serie de notas, artículos y declaraciones en torno a la realidad política actual venezolana. Hasta aquí, nada que nos diga que existe algo que merezca la pena destacarse de manera especial dado el caudal inmenso de debates diarios que se suscitan en los medios sobre el proceso revolucionario bolivariano.

Sin embargo, en los últimos días han ocurrido ciertas cuestiones, dentro de lo que podríamos llamar la disputa por el sentido de la Revolución en Venezuela, sobre las que sí vale la pena hacer mención. Sobre todo para dar cuenta, aunque sea brevemente, el nivel de deslegitimación del rol del intelectual de izquierda al que han aportado ciertos académicos –dicho sea de paso, autodefinidos “de izquierda” –, por un lado, y el grado de violencia con el que se ha atacado la figura de uno de los intelectuales más lúcidos y reconocidos a nivel mundial, Atilio Borón, por otro.  De la mano de Roberto Gargarella y Maristella Svampa, la contrarrevolución en América Latina ha logrado engrosar sus filas.

Venezuela: La convocatoria de la Constituyente solo corre la arruga de la grave crisis

Sin desactivar las bombas, sin medidas drásticas en el plano económico-social y de seguridad ciudadana, la Constituyente puede ser una huida sin destino.

Aram Aharonian / ALAI

Hace un mes hablábamos de que el llamado a una Asamblea Constituyente era una huída hacia adelante, con lo que el gobierno intentaría solucionar los conflictos con actitudes que si bien parecen resolutivas, en realidad no hacen más que posponerlos. Por supuesto que el que huye hacia delante nunca cree que está posponiendo el problema sino solucionándolo.

Pero para ir solucionando el problema, debiera ir desactivando las bombas instaladas en la médula de la problemática. No se puede ver lo que ocurre hoy en ningún país con la mirada y las herramientas de la guerra fría y, por ende, no basta con declararse de izquierda, socialista o revolucionario, antiimperialista o enfrentado a Estados Unidos, para contar con el apoyo interno e internacional al proceso venezolano y legitimar un discurso travestido de revolucionario, lleno de consignas y falto de ideas y/o propuestas.